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Carta extemporánea a papá

Querido papá:

Hoy escribo esta carta por todas las cartas que no te envíe y que el corazón me dice que te hubieran proporcionado una inmensa alegría

Fuiste para mi siempre la imagen perfecta de padre, siempre le agradecí al cielo el haberme dado el padre que me dio, nadie tuvo un padre mejor, siempre fuiste un hombre confiable, fuerte y a la vez tierno, con la capacidad de reírse de cualquier cosa pero también la de enseñarme a pensar por mi misma

Recuerdo como si fuera hoy las largas conversaciones que teníamos, hablábamos de todo, de la vida, de política, de religión, tú siempre con la mente abierta, dispuesto a cuestionar mucho de lo que nos decían, me encantó siempre oír tus historias, mucha de mi capacidad para contar historias viene de las tuyas, de escucharte contándolas mientras me imaginaba las peripecias en las que estabas envuelto.Hoy quiero decirte papá que siento mucho no haberte escrito antes, me fui del pueblo, tan contenta de poder ir a una universidad grande, con la alegría de ir a una ciudad que tu amaste desde siempre y que yo quería descubrir, me fui y en esa época tu comenzaste a perder un poco la capacidad de oír.

Eran épocas donde no había celulares, tiempo donde las llamadas se acordaban en Telecom y luego en los teléfonos de las casas, casi siempre hablaba con mama, tu pasabas, saludabas, y luego no escuchabas bien y le entregabas el teléfono a mamá y yo hablaba con ella.

Hablaba con ella, cuando desde siempre había hablado mas contigo, nos quedaban las vacaciones para conversar, para montarnos en los bultos en la piladora, sentarnos en la mesa del comedor con el tinto mañanero o sentados en la puerta de la casa mientras hacíamos visita.

En cada oportunidad que tenías tu comías universidad, nos hacías preguntas de cálculos que nunca fuimos capaces de contestar. “Aminta no me de almuerzo que estoy lleno (decías), que acabo de comer universidad”, estos muchachos no están aprendiendo tanto.

Siento mucho papá, por no haberte enviado cartas antes.

Al terminar la universidad e irme a trabajar tan lejos, las vacaciones eran mas ocasionales y mas cortas, tu oído seguía profundizando su sordera, cada vez mas, no hablaba contigo por teléfono porque no me escuchabas y le entregabas el teléfono a mamá.

Lo siento mucho papá, porque no se me ocurrió que podía escribirte cartas, que te hubiera encantado recibir, cartas donde te contara las cosas que me pasaban, los mundos diferentes donde vivía, los retos que tenía; ahora a la edad que tengo, me imagino la alegría que te hubiera dado recibir una carta de una hija que esta lejos y siempre fue tu compañera de conversa.

Lamento mucho papá la soledad que pudiste experimentar por el silencio, la distancia de los hijos que siempre fuimos tu mayor alegría, te quedaste con las noticias que mama te contaba después de colgar el teléfono, pero hoy creo que no fue suficiente.

Lo siento mucho papá, fuiste el mejor hombre que pudiste haber sido, un papá inmejorable, de una honestidad y ejemplo de vida fabuloso y a mi me falto corresponderte enviando cartas.

Gracias papá, sabes que te amo, que te ame con toda la intensidad que se puede amar a un padre, que agradezco que me hayas enseñado a reírme de todo y de mi misma, que me hayas enseñado a ser integra, trabajadora, capaz, gracias papá por la sonrisa, la compinchería, el ejemplo, gracias por existir y haber existido en mi vida.

Aquí esta mi carta papá, por todas las cartas que no te envíe, por todas las que siento que te debo.

Con todo el amor del mundo

Ligia Maria